
Por qué volver a un museo que ya se visitó siempre muestra algo nuevo
Existe la idea de que un museo, una vez visitado, ya está «conocido»: se recorrieron las salas, se vieron las obras principales, se puede tachar de la lista. Sin embargo, quienes vuelven a un mismo museo años después suelen coincidir en algo curioso: nunca es la misma experiencia. Las obras siguen ahí, exactamente iguales, pero quien las mira ya no es la misma persona.





