
Viajar despacio: cómo encontrar belleza al dejar de apurarse
Hay una escena que se repite en casi todos los viajes apurados: llegar a un lugar hermoso, sacar la foto que confirme que se estuvo ahí, y salir corriendo hacia el próximo punto de la lista. En algún momento de ese recorrido, la belleza del lugar queda relegada a un segundo plano, tapada por la ansiedad de no perder tiempo. Viajar despacio propone exactamente lo contrario: detenerse el tiempo suficiente para que un lugar realmente deje una marca.





